Si el tratamiento ha forzado la aparición de la menopausia o si usted ha pasado por la transición de manera natural, es probable que ahora esté experimentando muchos cambios en su cuerpo causados por la disminución de estrógeno. La terapia de reemplazo hormonal (tomar estrógeno en pastillas) no es aconsejable para las mujeres con cáncer de mama. Pero hay otros métodos de ayuda para controlar estos cambios causados por la menopausia que no incluyen el consumo de estrógeno.
Sofocos Desde molestias leves a pronunciadas, los sofocos son la sensación de mayor calor y enrojecimiento de la piel que surge desde el pecho hasta el cuello, acompañada de sudoración. Pueden ocurrir durante el día o la noche y alterar el sueño.
Evite los disparadores: cafeína, bebidas calientes, habitaciones con una calefacción excesiva, climas cálidos, estrés, alcohol
Vístase en capas que puedan quitarse y use prendas de vestir confeccionadas con fibras naturales
Algunos médicos recomiendan tomar vitaminas E o vitaminas del complejo B a diario, asegúrese de informar a su médico si planifica tomar vitaminas o hierbas
Haga ejercicio, ejercicio y más ejercicio: puede reducir los sofocos y aliviar la mayoría de los síntomas relacionados con la menopausia, como insomnio, aumento de peso, cambios de humor, pérdida de la libido, fatiga, colesterol elevado y autoestima baja. También ayuda a mantener el corazón, los vasos sanguíneos, los músculos y los huesos saludables. Asegúrese de hablar con su médico antes de comenzar o cambiar un programa de ejercicio.
Cambie su dieta: una dieta baja en grasas generalmente ayuda a reducir los sofocos con el tiempo.
Considere tratamientos alternativos: muchas mujeres encuentran que la acupuntura o los remedios chinos a base de hierba ayudan pero su seguridad se desconoce. Hable con su médico antes de investigar cualquier tipo de tratamiento.
Existen otras opciones de tratamientos con medicamentos además de la terapia de estrógeno. Hable con su médico para obtener más información.
Tristeza y depresión Es importante saber que, para muchas mujeres, la tristeza es una parte normal del proceso de recuperación del cáncer de mama. Haga clic aquí para leer más sobre la recuperación emocional después del cáncer de mama. Un grupo de apoyo también puede serle de ayuda. Haga clic aquí para buscar lugares donde puede encontrar consuelo.
Sin embargo, la depresión es algo más que un sentimiento de tristeza. Es la incapacidad de poder enfrentar situaciones. Algunas mujeres que llegan a la menopausia de manera abrupta sufren depresión debido al cambio repentino de los niveles de hormona como resultado de ciertos tratamientos (similares a la depresión después del parto). Si encuentra que tiene una sensación abrumadora de impotencia o desesperanza, problemas de memoria, ataques de pánico, pérdida de placer en lo que antes la hacía feliz, falta de interés en el sexo o la comida, problemas para dormir y si tiene dificultades para concentrarse, es posible que esté sufriendo depresión clínica. Hable con un terapeuta sobre la posibilidad de recibir ayuda o medicamentos. Su médico puede sugerirle derivarla.
Problemas de memoria Las mujeres que pasan por la menopausia con frecuencia se quejan de una sensación de "confusión" o pérdida de la agilidad mental. No se conoce exactamente de qué manera la menopausia afecta la memoria o si se trata de un proceso de envejecimiento normal. Sin embargo, cuanto más "ejercite" su cerebro, mejor funcionará. Por lo tanto, manténgalo activo. Aprenda cosas nuevas. Póngase a prueba en lo que desea recordar. Haga palabras cruzadas o adivinanzas.
Aumento de peso Después de la menopausia, las mujeres comienzan a experimentar un aumento de peso lento pero constante. El metabolismo se desacelera y si hay menos actividad física, seguramente aumentará un par de kilos o más. El ejercicio y el cambio de hábitos alimenticios son la mejor manera de combatir este síntoma de la menopausia.
Sequedad vaginal La caída de los niveles de estrógeno después de la menopausia puede afinar las membranas de la vagina con pérdida de elasticidad y una disminución de la producción de líquidos lubricantes. Un lubricante de venta sin receta puede ayudar a humectar las paredes de la vagina.
Si experimenta dolor durante la relación sexual, haga clic aquí para obtener información útil.